El miedo o temor extremo provocado por un objeto o situación, es uno de los trastornos de índole psicológico más recurrente entre la población mundial. Generalmente se manifiestan a temprana edad y afectando notablemente la etapa adulta de quien lo vive.
¿Qué son las fobias?
Son miedos, rechazos o temores manifiestos en forma extrema que sufre una persona ante un determinado estímulo. Estas conductas no son innatas ni hereditarias, sino que se incorporan.
¿Qué tipos de fobia existen?
Según el manual estadounidense de diagnóstico de los trastornos mentales (DSM-IV) las fobias pueden ser clasificadas en varias categorías, ya que el espectro que cubren es muy amplio.
De tipo situacional (viajar en transportes públicos, ascensores, asistir a espectáculos públicos, etc.), son el ejemplo más frecuente dentro del padecimiento de las fobias.
Tipología ambiental: En este caso las personas se ven paralizadas por circunstancias climáticas o relacionadas con el medio. Las tormentas eléctricas, los vientos y hasta el agua son, en este caso, los causantes de los temores.
Tipo animal orientadas a seres vivos o insectos suelen ser comunes. En este caso, los estudios psicológicos han determinado que lo que provoca el pánico es el miedo al propio miedo que saben que van a experimentar si se encuentran con el animal temido.
Otras fobias, como las relacionadas con la sangre e intervenciones quirúrgicas y otras que, directamente, escapan a cualquier clasificación previa como el miedo a algún tipo de vegetales, a los payasos o a los vómitos, por nombrar algunas.
¿Cómo se manifiestan?
La gran mayoría se manifiestan en la infancia. Es ahí cuando las personas comienzan a desarrollar sus temores a futuro. Los pequeños las manifiestan a través de abrazos temerosos, llantos injustificados o berrinches sin causa aparente. Cabe destacar también que el sexo femenino es el más proclive a padecerlas, según dictan las estadísticas.
A pesar de ser la niñez el punto de partida, la mayoría de las situaciones van agravándose a través del tiempo y profundizándose con el crecimiento. Siempre y cuando no se consulte con un especialista que pueda tratar ese temor interno provocado por un agente externo.
Tratamiento
Lo importante para iniciar un tratamiento es que la persona asuma que padece una enfermedad y que ésta no le permite desenvolverse con normalidad en su vida cotidiana. En ese caso, puede recurrir a un especialista para que aborde alguno de los tipos de tratamientos que existen para contrarrestar el mal. Dentro de estos, uno de los más comunes –y de mayor efectividad- suele ser la "terapia de exposición". Gradualmente, el paciente se va enfrentando al objeto o situación que le produce temor, hasta empezar a tolerarlo poco a poco. También la "desensibilización temática" –similar a la terapia de exposición pero mediante el uso de la imaginación- o la "terapia cognitiva" –se le brinda información suficiente sobre su miedo al paciente para que comprenda que su temor es interno- suelen ser de uso corriente.
Novedades
Últimamente, un novedoso tratamiento conocido como "realidad virtual" está siendo utilizado para el tratamiento fóbico. Mediante un ordenador, que emula la situación que pone en jaque la estabilidad emocional del paciente, se expone a la persona para que pueda enfrentar de un modo mucho menos drástico su temor. También técnicas de relajación y respiración pueden ser de suma utilidad para aliviar los síntomas de esta enfermedad.
Un asunto de todos…
Las fobias no conocen clases sociales ni distinciones de sexo, raza, religión o nacionalidad. Personalidades como Brad Pitt, quien tiene un temor desmedido por los tiburones; Michael Jackson siempre se cubría su rostro con una mascarilla por su miedo a los gérmenes; el director de cine Stanley Kubrick, Sylvester Stallone, Bruce Willis o la cantante de soul Aretha Franklin padecen o padecieron de aerofobia, es decir, miedo a volar.
Las fobias son asuntos humanos. ¿Cuál es la tuya?
Por: Carlos Cabezas López